martes, 9 de febrero de 2010

El país de las maravillas.

Al entrar Alicia por la madriguera persiguiendo al conejo blanco, penetró en un mundo lleno de posibilidades. Posibilidades, que hasta el momento de materializarse en su nueva realidad, no había concebido como posibles. Siendo consciente, tras varios episodios de crecer y menguar, de que todo podía suceder, atacó la aventura con diversión y curiosidad.

Comentan que el mundo que descubre Alicia en la madriguera y bajo tierra es el mundo de los sueños, pues en realidad estaba dormida en las faldas de su hermana junto al río.

Y el mundo de los sueños, es la maravilla onírica que nos permite ser quienes queremos, cuando queremos y con lo que queremos.

Al principio, el crecimiento de Alicia al ingerir determinadas sustancias es aleatorio, no puede controlarlo. Solo en el momento en el que la oruga le entrega dos pedazos de seta que la harán crecer o menguar puede proceder a su guisa. Me recuerda a la pastilla roja o azul de Matrix. ¿En qué realidad vivimos? ¿Cómo la construimos? ¿Somos conscientes de que podemos modificarla?

O nos comemos un trozo de seta que nos hace crecer, o bien optamos por el trozo de seta que nos reduce a seres mínimos, pequeños y casi invisibles.

En realidad la seta o la pastilla representa la actitud que queremos tomar o proyectar hacia la vida. Como andamos tan confusos en general, tendemos a hacer lo que a Alicia antes de cruzar la minúscula puerta arrastrada por el agua de sus lagrimas, crecer y menguar sin ton ni son… siento de todo y siendo avasallados por los momentos álgidos y decadentes.

La clave esta en adaptarse a los cambios que nos rodean, y ser capaz de entender que los cambios que acontecen no solo lo hacen por que si. Siempre hay una moraleja, ya lo decía la Duquesa aunque sus moralejas fueran incomprensible e ilógicas, pero incomprensibles, ¿por qué? ¿Para quién?

Sin embargo, una cosa que me ha fascinado, es que en el mundo que Alicia encuentra en sus profundidades, no cabe el miedo.

O yo no lo he encontrado. Solo cabe la curiosidad y la inocencia. La expansión de la creatividad, la imaginación y el aprendizaje.

La libertad.

¿Dónde esta el mundo de Alicia?

En cada uno de nosotros.

El país de las maravillas esta tan adentro nuestro, y estamos tan acostumbrados a mirar fuera, que nos pasa inadvertido.


Y sin embargo, allí, brilla un sol gigante, hay mariposas, amapolas, orugas que fuman, gatos que sonrien y desaparecen, relojes que se paran, tortugas que bailan, girasoles y cochinillos.

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